


Biblioteca de Castilla- La Mancha
Mi abuelo Moctezuma / María García Esperón.- Zaragoza: Edelvives, 2009.- 146 p.; 22 cm.- (Alandar; 109).- ISBN 978-84-263-7122-5. 9.2 euros
Combinando historia, aventura y vida real, esta novela relata las peripecias de Isabel, una chica mexicana de catorce años que, tras hacer una investigación sobre su árbol genealógico, descubre que es «tatataranieta de Moctezuma por línea materna». Como es rubia y de ojos verdes, sus compañeros del colegio le toman el pelo, e incluso su profesor se burla de ella. El único interesado en la historia es Francisco, un chico español que pretende encontrar un códice secreto del gran emperador mexica. Fuente: www.sol-e.com
Mi abuelo Moctezuma en la Biblioteca de Castilla-La Mancha
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Mi abuelo Moctezuma en la Guía Anatómica Civican 2010
instantes vividos, ciertas breves o largas conversaciones… y las páginas de muchos libros. Así es como los textos leídos pasan a formar parte de nosotros, se intercalan entre el aparato circulatorio, el respiratorio y el reproductor. Participan de nuestra vida, de los caminos que recorremos y los cruces evitados, de las palabras escritas y las manos que estrechamos" En Cuerpo Joven (desde 13) tiene lugar Mi Abuelo Moctezuma: Una entretenida historia de aventuras, suspense e intriga que habla también de tolerancia y respeto por otras culturas. Nada hacía suponer que un sencillo trabajo para el instituto desembocara en la búsqueda del códice perdido del emperador Moctezuma. Mis ilusiones de encuentro con los lectores españoles y mi agradecimiento para Villar y sus compañeras, grandiosas anatomistas de los libros y cuyos rostros pude conocer en este magnífico reportaje de www.cajanavarra.es: Presentación de la Guía Anatómica 2010 


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Hispanoamérica primer cuadro

Los nombres de las repúblicas hispanoamericanas rodean simbólicamente el centro también simbólico de México. El edificio de la Secretaría de Educación Pública y el ideario de Vasconcelos se erige en República Argentina.
A Brasil le corresponde el Antiguo Palacio de la Inquisición, y antiguo Colegio de Medicina.
Santo Domingo es para la República de Cuba.
Fotos: MGE
Los Pegasos de noche

No se es Pegaso y de bronce sin llevar aparejados ciertos misterios, algunas temperaturas y determinadas emanaciones, invisibles para los ojos del cuerpo pero visibles a través de los ojos de las máquinas.
Y si se ha salido de las manos de Agustín Querol, que a pesar de su éxito y contratos sabía soñar caballos alados, galopar sobre las sombras y entre los orbes es una vocación.
Peculiares animaciones circulares las de la oscuridad, lunas a su manera. No requieren de silencio ni de ritual, no necesitan invocaciones ni sahumerios para aparecer, cambiantes y viajeras.
Orbes lechosos quizá emanados del bronce y de su respiración mineral. O mundos diminutos en espera del ojo que los comprenda, del oído que los escuche, del descifrador de sus infinitesimales alfabetos.
Los pegasos de Agustín Querol
y desde el cual, con luna llena, se ven moverse lentamente las estatuas de los
Dióscuros que luchan con sus caballos encabritados.
(Julio Cortázar. Instrucciones-ejemplo sobre la forma de tener miedo)
Los Pegasos de bronce de Agustín Querol fueron originalmente pensados para rematar el cubo de la sala principal en el Palacio de Bellas Artes.

Son cuatro y vuelan por separado en la explanada del emblemático edificio capitalino. A pesar de su dramatismo y de la reedición light de las criaturas mágicas, pertenecen a ese tipo de monumentos que se miran sin ver, extranjeros del asombro aborigen y si acaso objetivo de cámaras extranjeras.
El escultor catalán al que Adamo Boari encomendó la factura de los Pegasos tuvo mucho éxito en sus días. Tanto que se llegó a sospechar que era un fiasco y que el primer engañado fue él mismo. Protegé de Cánovas del Castillo, se dice que fue, y también un gran acaparador de contratos. Toda España quedó sembrada con los monumentos salidos de su taller. Sus "abigarradas y dramáticas" esculturas (adjetivos según sus críticos) se conservan en La Habana, Buenos Aires y Manila.

En México tenemos los Pegasos y los Pegasos nos tienen a nosotros pues nos miran desde lo alto.
Y de noche, como diría Cortázar de las estatuas de los Dióscuros, los Pegasos se animan y en algún lugar Agustín Querol se ríe de los adjetivos y de sus adjetivadores, una mano en la barba florida de su eternidad.

Fotos: MGE
La puerta del año
que desde España escucha nuestras letras.
de la puerta del año?
Una margarita
con un lazo blanco.
Una marea nueva
con barcos pintados.
Una nieve antigua
pidiendo verano.
Las palabras tuyas
soñando soñando...
Puerta del Antiguo Palacio de la Inquisición, Ciudad de México




